lunes 22 de febrero de 2010

Sueño 1 - Exámen Incoherente

Aquel día se suponía que debía hacer el examen de geografía. La peor materia del mundo con el peor profesor del mundo, ese viejo era muy estricto y demasiado molesto, exigía siempre demasiado y sus trabajos eran sumamente difíciles, tanto así era que la clase entera no lograba conseguir notas muy altas, inclusive hasta a esos que parece que se tragan los libros les era complicado sobrevivir a él.
Lo raro era que ese era un día normal de liceo, ya que los exámenes siempre se dan en períodos vacacionales, pero ignoré preocuparme mucho por eso a lo largo del día, me tenía muy nervioso pensar en el momento en el que tuviera que dar el exámen, leyendo y leyendo el libro de geografía en los recreos entre materias, sinceramente leía cosas que entraban a mi cerebro y a los dos segundos se disolvían como azúcar en el café…

Al término de las clases, como a las 13 hs, fui llamado por Juan Manuel, un compañero de liceo que había conocido hace unos años, en ese instante noté que tenía un corte de pelo muy raro, no era el que tenía de costumbre así que me sorprendí un poco, pero mejor decidí no decirle nada. A su lado estaba Mauro, uno de mis mejores amigos desde que tengo 6 años aproximadamente. Me preguntaron si iba a dar el exámen, respondí que sí... Pero había un problema, ¿en dónde tenía que darlo? ¿A qué salón tenía que ir? Nunca me lo dijeron...

•  •  •

De repente aparecí en mi vieja escuela donde curse mis seis años de primaria. Me quedé un rato pensando que rayos había pasado y porque de la nada terminé ahí, como si me hubieran teletransportado o algo; pero pronto me distraje observando a mi alrededor…
Reconocí enseguida en que parte de la escuela estaba. Me encontraba en un pasillo que, si uno lo ve desde donde yo me encontraba, a la izquierda se encontraba un hermoso ventanal a lo largo y a la derecha uno podía ver que habían tres puertas, cada una de ellas era respectivamente, si mi mente no me falla, donde yo había cursado todos los grados menos 2º. Se que los grados superan en número las clases pero eso es porque muchas veces cuando empezaba un nuevo año me hacían repetir la misma clase, como por ejemplo cuando curse 5º lo hice en la clase donde tuve que cursar 1º.
En el final del pasillo, el cual era el comienzo de la escalera para bajar al piso inferior, Juan Manuel me enseñaba con el dedo una puerta. Me quedé aun mas sorprendido, ¿Qué diablos hacía Juan Manuel ahí? Todo esto es demasiado incoherente y extraño, pero olvidando un poco el extraño e inexplicable suceso anterior, y el hecho o razón por la cual Juan estuviese ahí en ese preciso instante; me fije en la puerta que él me estaba señalando, me hacía señas para que me acercara también así que me dirigí hacia el. ¡Esa puerta! Allí fue donde curse 3º y 6º de escuela, verla me traía algunos recuerdos al igual que todo el entorno que me rodeaba, como si pudiese volver a verme a mí y a mis compañeros por los alrededores de aquí haciendo filas para bajar la escalera, entrando a clases, mirando a la ventana…


-Bah.. no es tiempo de recordar cosas como esas ahora... - pensé.


Dirigí mi mirada hacia Juan, al parecer tenía algo que decirme.

- ¡Apuráte! ¡Apuráte que ya entraron! ¡Andá a dar el exámen! – exclamó.

Ahora otra vez.. Me puse a pensar en todo lo que había pasado, nada tenia coherencia alguna. ¿Cómo fue que llegué aquí? Y lo que aun me resultaba más abstracto era: ¿por qué en mi vieja escuela? Nada de eso tenía sentido, ni siquiera el hecho de que Juan Manuel estuviese allí presente. ¡Hasta su corte de pelo no tenia sentido! No podía evitar preguntarme, que bizarreada iría a encontrar cruzando esa puerta, realmente me sentía atrapado en un mundo en el que todo carecía de sentido, pero bueno, no me iba a quedar parado ahí a esperar a ver si otra cosa más ocurría, o si mágicamente acabase en otro lado, así que decididamente me acerqué a la puerta que Juan me señalaba.

- ¡Mucha suerte! – exlamó con una sonrisa, luego se dispuso a bajar las escaleras.

Tragué saliva. Titubee un poco, pero al final acabé entrando al salón.
¿Cómo podría describir lo que tenía frente a mis ojos? Bueno, para empezar los bancos estaban dispuestos en el modo inverso; o sea, la clase es un cubo hueco, podemos decir que la puerta es una abertura en una de las paredes del cubo hueco, las ventanas estaban en la pared opuesta a la puerta, donde estaba yo, y en la pared a mi derecha estaba el pizarrón, comúnmente los bancos siempre apuntaban a éste dispuestos paralelamente con respecto a la ventana, pero en este caso los bancos apuntaban hacía la ventana y estaban en paralelo al pizarrón.
No me detuve a intentar averiguar ninguna otra cosa fuera de su lugar, fui a sentarme en la primera silla que encontré libre sin siquiera fijarme mas o menos cuanta gente había a mi alrededor sentada en su respectiva silla con su banco. Lo único que note fue que Mauro estaba sentado a mi lado, sentí cierto alivio por tener a un amigo cerca, aparte de que también yo era un desastre para geografía y de vez en cuando el siempre me ayudaba.
Mi mirada se cruzo con la del profesor, el cual estaba mirándome hace ya un rato, con esa mirada que el tiene que parece amenazarte o intimidarte, era sumamente incómodo que a uno lo mirarán de esa manera, pero bueno, de seguro estaba molesto por el hecho de que llegué tarde o algo así.

- De León, responda la pregunta número uno ¿De que maneras se le llama al planeta Tierra? – me dijo mirándome fijamente con esa misma expresión amenazadora.

Evité su mirada y me puse a pensar, miré para cualquier otro lado y al observar mi banco encontré la hoja de exámen, allí mismo estaba la pregunta que Centurión recién me había realizado, entre un montón de ejercicios más y un incomodo mapa de Uruguay pegado en el centro de la hoja.

- ¿Y bien? – presionó él.

- Es ehm... ¿Geoide?

- Dígame otra – me dijo sin cambiar su expresión.

Ahí ya estaba perdido, sinceramente yo no sabía nada de geografía, era la materia que más odiaba en todo el mundo, esa que era demasiado aburrida para leer y demasiado difícil para que me quede en la cabeza algo que sinceramente no entendía, pueden culpar a mi falta de estudio también, pero bueno no tengo idea, solo se que mientras estaba dudando alguien dijo la respuesta, la cual no llegué a oír bien. Al menos noté que Centurión había dejado de mirarme y sentí cierto alivio por ello.

- Perfecto, ¡a trabajar! – exclamó -. ¡Comienza el exámen!

Clave los ojos en la hoja y comencé a leer los ejercicios.


-Esta bien.. voy a trabajar, ¡Tengo que al menos sacar un seis!


Me pareció una mejor idea detenerme en un ejercicio para intentar pensarlo bien, en vez de mirar si entendía todos al mismo tiempo, una buena forma de comenzar a hacer el exámen, supongo . Comencé a leer el ejercicio y realmente me quedé estupefacto cuando vi su contenido. ¿Qué es esto? ¿Otra incoherencia más para variar? Estaba leyendo un ejercicio que parecía matemáticas y no le veía ningún parecido a geografía ni nada por el estilo. A lo mejor era error mío por entender las cosas mal o el profesor había puesto algún tipo de “trampa” en el exámen, pero en el caso de que así fuera sería demasiado raro e innecesario que él hiciera cosas de estas, es que al fin y al cabo, ¡Nada de geografía tenían esos ejercicios!




F. Velvet


1 Mentiras:

Virgi dijo...

AH! El comentario no se ha enviado >_<
Dije que este fic me recuerda a un sueño que tuve relacionado con las Matemáticas (la materia traumante donde yo vivo xD).
Geografía es una asignatura de mucho memorizar y es cierto que no tiene mucho sentido xD
Es mejor la Biología. Las células son más bonitas que las placas terrestres (?)
Saludos Vel-kun ^^