"De todos modos, ya está, ya no estoy más ahí, no estoy en peligro, estoy en casa. Sí, estoy en casa, sana y salva y eso es lo que importa."
Fueron estos pensamientos los que me hicieron volver de mi estado de shock. Entonces, inmediatamente me di la vuelta para ver si "él" estaba conmigo.
-¡Mark! - exclamé al ver a mi hermano a unos pasos de mi, se encontraba dandome la espalda, pero al parecer estaba sano y salvo - ¿Te encuentras bien?
No hubo respuesta.
-¡Mark!¡Mark! - precipitadamente me acerqué y agité su brazo, forzándolo a darse vuelta.
Mark estaba raro... Su mirada podría describirse como vacía, miraba a un punto fijo y al mismo tiempo él temblaba. Parecía como poseído, pero de seguro esta pasando por lo mismo que yo hace un rato. De seguro yo también me veía así apenas llegué a mi casa, incapaz de moverme, pensando en todo lo que había ocurrido.
-Mark, yo...
-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasó?! - me interrumpió él sobresaltandose.
Mark tenía los ojos muy abiertos y temblaba, sus ojos eran imposibles de seguir de lo rápido que se movían de un lado a otro. Estaba muy nervioso y parecía sentirse observado emitiendo gritos y gemidos ahogados.
Comencé a asustarme, al parecer Mark había entrado en un estado de paranoia o algo así. No se me ocurría nada apropiado para decir en ese momento, nada que pudiese aliviar su estado actual. Solo me limitaba a observar. ¿Acaso el también vio algo que lo dejó en shock? No, no en shock... En ese estado paranoico... Mark se vio mucho más afectado que yo por el suceso reciente, pero estoy segura de que el no vio lo que yo vi, o al menos, que yo sepa el no estaba a mi lado cuando vi "eso". Quisiera preguntarle que es lo que vio... Pero estaba corta de palabras... no se me ocurría que decirle. Ambos temores: el que me provocaba su paranoia y el hecho de llegar a decir algo que empeore la situación me imposibilitaban emitir palabra alguna.
Entonces él habló...
-Yo... eso... no... ¡No te me acerques! ¡No te lleves mi...!
Sin cambiar su apariencia y estado dijo esas palabras, y se detuvo ahí.
La duda afloró mi mente, sentía que debía de tomar una decisión rápida, aunque no sabía que hacer exactamente.
"¿A qué se refería? No entiendo... ¿Debería preguntarle? Tengo miedo... quizá sea peor... Pero... tengo que saber... ¡Quiero ayudar a Mark! Debo..."
-¿Qué Mark? - pregunté con temor - ¿Qué fue lo qué pasó? ¿Qué fue lo que viste?
Él respondió enseguida.
- E... eso...
Pude notar que su voz se volvía mas agitada a medida que intentaba hablar y el temblor se hizo mucho mas evidente. Sus pupilas se dilataron repentinamente y su expresión estaba llena de miedo y pavor.
Entonces, él continuó
- ¡Quería mi sangre! ¡Sí! Y yo...
Por unos segundos el silencio invadió la habitación. Mark se detuvo en seco, su temblor repentinamente desapareció y sus pupilas volvieron a su forma común. Entonces, rápidamente clavó sus mirada en mis ojos. Su expresión había cambiado totalmente. Parecía haber vuelto a la normalidad, pero... Había algo que no estaba bien. Sentí como si la persona que me estaba mirando en ese momento era alguien más, alguien que no era mi hermano.
- Se la entregué
Todo pasó en un instante. La mirada maligna, la mueca sonriente, la voz de alguien más... Y un estallido. Todo eso... Ocurrió como en un abrir y cerrar de ojos. Después de decir esas palabras, Mark desapareció... En realidad, podría decir que había sido pulverizado, liberando un ruido muy intenso, como si le hubieran puesto una bomba dentro de su cuerpo que al explotar ni siquiera dejo rastro de que algo había estado ahí, se llevó todo consigo. Ni siquiera cenizas quedaban... Nada... La única persona que estaba ahí parada era yo y nadie más. No había rastro de que una segunda persona había estado allí alguna vez.
-¡NO! ¡MARK! - grité, grité y grité aun más su nombre, no pude evitar romper en llanto.
Ya no quería estar parada allí, ya no sabía ni en donde quería estar. Así que me fui. Corrí. Me alejé de ahí. Gritando, sollozando, sufriendo. Necesitaba ayuda.
-¡Mamá! ¡Papá! ¡¿En dónde están?!
Corrí desesperadamente por la gran casa de dos pisos, buscandolos a ellos. Ambos, mi padre y mi madre siempre fueron personas que estuvieron conmigo en todo momento. Siempre me apoyaron, siempre me animaron, siempre estuvieron a mi lado. En este momento los necesitaba. Estaba asustada y muy triste, necesitaba a alguien. Necesitaba a mis padres, eran los únicos que ahora mismo realmente podían ayudarme. Los únicos que quiza, podían hacerme despertar de esta pesadilla.
Me detuve en seco. En ese lugar en específico. Pero no fue porque derrepente decidí hacerlo, sino que algo me hizo hacerlo. Oí algo. Un ruido. Un susurro. A mi derecha. ¿Qué hay?
Me giré hacia esa dirección y me encontre con una puerta entrecerrada. Despues de eso, no moví ni un músculo. Me quedé ahí, parada, en silencio. Oyendo solo el sonido de mi respiración. Definitivamente, el ruido provinó desde aquí. Pero aun no entendía bien que clase de ruido había sido. Solo oí algo. Lo que sea que haya sido viajó desde el otro lado de la puerta y llegó a mis oídos. Solo ese ruido sabía que había del otro lado. Aquella onda sonora murió al llegar a mi oído, sabiendo que ocurria detrás de esa puerta. La puerta que daba a la habitación de mis padres.
"Inhalo... exhalo... Inhalo... exhalo... Inhalo... ex-"
"...................................................."

F. Velvet

5 Mentiras:
Anónimo dijo...
Estoy ansiosa por leer la continuacion *-*
Esta muy bueno *o* la forma en la que escribis me encanta, le sabes dar todo el ambiente :3
21 de marzo de 2010 21:25
lemo-dono dijo...
adoro como escribis.
es una lectura frenetica, lo empese a leer y quedo como mi prioridad, ignore todo -el telefono, el msn, mi madre,y el timbre- para terminarlo...
si bien no se sabe mucho de lo que pasa, y es como una parte cortada de una historia, quedando sin introduccion, fue suficiente como para atraparme.
te felicito.
3 de abril de 2010 17:51
Anónimo dijo...
¿VISTESTO?
Me cae bien, voy a leer el sueño de chagas.
Nada que ver con lo que escribias en primero de lice (que no estaba mal) pero se nota uqe has subido muchos niveles.
18 de abril de 2010 14:22
Anónimo dijo...
Hola Haseo soy Lu. queria comentar la primera parte la verdad me asombra tu flexibilidad para escribir ese estilo de historias interesante (nose si me equivoco pero creo que se debe a su personalidad), si es para construir creo que tenes unos errores degramatica.. igual no se notan y no creo que hallas estudiado.. Queria saber si habias leido a Paul y a Haruki Murakami pues si No te recomiendo que leas de Paul sus cuentros de terror y de Murakami.. "Cronica del pajaro que da cuerda al mundo"
Bueno nada solo eso
Kiss
31 de mayo de 2010 14:39
Excelente.
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