domingo 28 de marzo de 2010

Umineko no naku koro ni Sound Novel AMV

Hola a todos (? xD

Bueno, en esta ocasión les traigo un AMV que hice en unas horas ahi (me interrumpieron varias veces así que tarde dos días), pero el tiempo dedicado fueron unas horas.

Decidí mezclar los tres Openings de la Sound Novel y hacer un vídeo con ellas *-*
En mi opinion, me quedó bueno :3 O sea.. me gustó como me quedó la mezcla.

El editor de video es pichi xD pero al menos es mejor que el WMM dios mio ._. con ese editor de vídeo me VOLVÍ LOCO.

We... xD les dejo el vídeo aca... ¡espero sus comentarios!


Les dejo la subida que hice del vídeo a you tube, trate de subirlo al blog directamente pero la calidad con la que me lo reproducia era horrible ._. y aparte se veía chico

Btw: Agranden la pantalla para apreciarlo mas *0*



Lyrics

Umineko no naku koro ni (short size) - Akiko Shikata

Né regole
Né Comandamenti
Né ragione
In altre parole: imprevedible
Ma succede Cose spiacevoli succedono e io ne sono la causa
Ancora non capisci?

Niente di cui nutrirmi
Mi fanno morire di fame
Mi fanno morire credendo di poter prevedere

Yo o watari yuku tsuki ni shio wa takaku michite
Umineko no naku koe wa fuon no kumo o maneku

Konjiki no noroi to nokosareshi kotoba to
Himeyaka na hohoemi wa kurenai ni nijimu

Tozasareta hitomi de nani o motometeru
Kowareta sono kakera o atsumete mite mo
Fureta yubi o koboreru kimi ni todokanai
Kazarareta kyojitsu ai ga nakereba mienai


Traducción

Ninguna regla...
Ningún comando...
Ninguna razón...
En otras palabras... imprevisible
Pero con éxito... cosas desagradables pasan por mi culpa
¿Aun no entiendes?

Nada en lo que me beneficie...
Ellos murieron de hambre
Ellos murieron creyendome capaz de preveer

A la luna que cruza a través de la noche, la marea altamente inunda.
Y el grito de de las gaviotas de cola negra invitan a las nubes turbulentas

La maldición dorada, las palabras que fueron dejadas atrás
Y la sonrisa secreta se mancha de rojo

Con los ojos cerrados ¿qué estas anhelando?
Incluso si intentases recoger las piezas rotas
Tiro de los dedos que he tocado; no puedo alcanzarte
No podemos ver las verdades glosadas, ni las falsedades, si no hay amor



F. Velvet

sábado 27 de marzo de 2010

Indiferencia


La vida me enseñó a ser indiferente ante lo que no tiene solución.

De esa forma es más fácil.

Uno se problematiza menos por las cosas, te preocupas menos.
Considero que así se logra una vida más feliz. La despreocupación es una de las bases.

Porque... vivir triste por el mundo en el que me tocó vivir o por las cosas que ocurren en él me parece un desgaste. Esto es lo único que hay. A mi nadie me dio a elejir esta vida ni nada, con esta sociedad o como sea. Y como es la única que hay, uno debe adecuarse a las características inmutables que nos rodean. Quejarse no soluciona nada. Ponerme a llorar por los problemas... menos..

Sufrir es inútil... porque no soluciona y no aporta nada. Y sino soluciona y no aporta nada se tiene que suprimir.

Ante la problemática planteo una actitud Optimismo-Realista, la cual se basa en pensar en positivo y en que una solución existe teniendo en cuenta los límites de la realidad. En el momento en el que entiendo y llego a la conclusión de que la Solución esta lejos de mi alcance, me pregunto:

¿Qué es lo que yo puedo hacer ahora?

Nada.
Porque no existe una solución por mis propios medios.

Entonces comienzo a aplicar el pensamiento indiferente. No me lamento por que la solución no esta a mi alcance, simplemente la ignoro.

Obviamente todo esto teniendo en cuenta que la palabra Problemática engloba cualquier asunto X que me sujiera un impedimento o resulte negativo para mi vida.
Y teniendo en cuenta que Solución es la respuesta al problema X


Mi ideología es mutable, pero en este momento básicamente se basa en esto:

Ser indiferente ante lo que no tiene soluciónSer indiferente ante las personas que no tienen soluciónPorque no vale la pena esforzarse por algo que es inmutable o inalcanzable


Yo no me lamento del mundo pero tampoco lo alabo

Solo trato de sobrevivir





F. Velvet

domingo 14 de marzo de 2010

Rengoku


Ninguna
regla...


Ningún
comando...

Ninguna
razón...


En otras palabras... imprevisible



Pero con éxito... cosas desagradables pasan por mi culpa



¿Aún no entiendes?





Nada en lo que me beneficie... ellos murieron de hambre

Ellos murieron creyendome capaz de preveer



Payasos
enloquecidos en sueños dorados...



En la escena bañada de culpa
...



Cargado el roto reloj



También esta noche se levanta un telón de tragedia...



Ven... con nuestras manos unidas bailamos en infinita desesperación...

Abre el cerrojo hacia una nueva jaula

Hasta el fin de una noche que no tendrá amanecer




¡Beatrice!
 
Bruja cruel...


De belleza incomparable


¡Beatrice!  
Oh! Tu dulzura caprichosa...




¿Seré capaz de liberarme de tu hechizo?



Si este dolor debo soportar, entonces tenme piedad solo una vez...





Lleno de lágrimas en la oscura isla desierta...

En el suelo fluye inagotable tristeza

Muchas veces he cruzado por el laberinto de la desesperación



Abierta la puerta cruzada, la verdad rie


Mezcla de amor y odio

Levanta la cortina de una nueva comedia


Noche del Juicio

Donde todo es reducido a cenizas

El dolor de los ofrecidos cuyo sacrificio sera envuelto en las llamas del Purgatorio

























Ahí


Hunde tus uñas hasta hacerlas caer


Ahí

Tu lloras y gritas hasta que pierdes la voz


Ahí

Escapa hasta perder el aliento



En la isla quemada de la malignidad

sábado 6 de marzo de 2010

Ella

Singingbox: zts - Worldend Solo


Hoy, me he puesto a pensar, me he puesto a reflexionar sobre el único "atributo" que destaca en mí: mis ojos celestes. Que cada tanto eran alabados por las personas que me miraban. Sinceramente, a veces pensaba que las personas se detenían a mirarme solo por ellos. No me veían a mí, veían a ese par de esferas brillantes, mostrando su belleza sin rastro alguno de humildad. Por momentos realmente me sentía afortunado de tenerlos, aunque a veces me daba la impresión de que si no los tuviese sería completamente ignorado. Como un cero a la izquierda. Hoh... Pero esto es un poco exagerado ¿no creen? Debe ser mi costumbre por ser alabado por este par de ojos, si de un día para otro las frecuentes alabanzas desapareciesen me resultaría raro, como si faltase algo. Aun así, como la mayoría de las veces la gente solo miraba mis ojos y nunca me miraba a mí, me daban ganas de no tenerlos más, que me los arrancaran, que los cambiasen de color, que no fuesen tan atrayentes. Já... como si de verdad quisiese eso... Aunque no podía evitar pensarlo a veces. Y sino fuese por mis ojos, ¿yo sería solo uno más? Esto es pura exageración, que vergüenza me da pensar esto a veces. Pareciese como si estuviera discutiendo conmigo mismo, no he hecho mas que contradecirme hasta ahora.

Lo sentí como si me hubieran dado una bofetada. Volví a la realidad en un segundo. Pero nadie me había hecho nada. Fueron mis ojos, ellos me hicieron despertar, porque vieron algo, vieron algo que no podía ignorar. No... No vieron algo, vieron a "alguien".


¡¿Que hace ella aquí?!


Esa fue la pregunta que se me cruzó por la mente apenas la vi. Pero, rápidamente la sorpresa fue sustituida por otros sentimientos. No creo que mis ojos la estén mirando porque estén sorprendidos de que ella esté aquí, sino que están mirándola a ella, están mirándola de nuevo, otra vez. Admirando su imagen, su figura, su rostro, su cabello, sus ojos. Esos ojos, hermosos por tener una forma perfecta, los cuales encajaban con su delicado rostro de rasgos finos y suaves. Su hermosa y delgada figura; su lindo y largo cabello... Mis ojos se perdían entre tanta hermosura. Para mí, mirarla era atrapante, podría estar horas haciéndolo.

Poco a poco, después de eso, los recuerdos comenzaron a venir a mi mente. ¿Hace cuánto tiempo que no la veía? Me gustaría haber podido acercarme a hablarle, a decirle algo. Pero no pude. Porque de repente ella se alejó, quizá alguien la había llamado y fue a ver que pasaba. Pero es que había tanta gente ahí que uno podía perderse fácilmente. Que tonto soy. ¡Seguro que si me hubiera dejado de mirar como un tarado hubiera podido hablar con ella! Pero a su vez, no pude. No pude evitar observar cada maravilloso y deslumbrante detalle en su figura. No pude evitar verme atrapado por tanta hermosura concentrada en un solo lugar.
Una desilusión inmensa se volcó sobre mí cuando la perdí de vista. Ahora solo podía ver un montón de personas agrupadas en distintos lugares, cuyo número aumentaba cada vez más. Todas... todas esas personas, eran grises, sin importancia alguna a mis ojos. Ninguna, ninguna tenía color, ninguna parecía tener vida, al menos no para mis ojos. Nadie, nadie allí la podría reemplazar. Nadie podría reemplazar a la única persona que le daba color a mi vida, todos eran tan irrelevantes, tan insignificantes a su lado. No me contuve más. Quiero... quiero encontrarla. Quiero hablar con ella. ¡Quiero volver a ver de cerca a la única persona que me vio a mi antes que a mis ojos! ¿En donde esta? ¿A donde pudo haber ido? ¡Después de todo este tiempo...! ¡Desde aquel día! ¡Desde aquel día en que cometí aquel error fatal! ¡Que idiota fui! ¿En qué estaba pensando? Quiero volver a hablarle. Quiero volver a oír su voz. ¡Quiero volver a sentirla! ¡A sentir que aun me pertenece y que yo le pertenezco!

Sin pensarlo dos veces me adentré en la multitud. Mientras caminaba, comencé a mirar hacía todos lados, buscando algún rastro de ella. Pero nada, no la veía por ninguna parte. Parecía que la tierra se la había tragado. Como si lo que había visto hace un rato había sido solo un sueño, una visión, un engaño. Pero... no puede ser. ¡Yo la vi! ¡Yo se que está aquí! ¡Se que lo que vi era real!
Comencé a caminar más rápido, empujando a aquella multitud gris mientras cada tanto me detenía a mirar a mí alrededor buscando rastros de ella. Pero nada, no estaba, no aparecía por ningún lado.

La gente estaba empezando a agruparse cada vez más, pronto noté que en frente mío había una tarima. Y recién en ese momento, recordé en donde estaba parado. ¿Tan fuertes son mis sentimientos hacía ella? ¿Tanto así? ¿Incluso para llegar a un punto en el cual me olvido de donde estoy o que estoy haciendo? Sí, en el momento en el que mis ojos la vieron, mi mente se lleno de ella, no había espacio para nada más. No había espacio para saber donde estaba. Para saber que hacía, si tenía hambre, si respiraba, si aun vivía. Solo importaba ella y nada más.

Me alejé de la multitud, la cual se iba agrupando cada vez más. Yo había ido a ese lugar a ver a mi banda favorita tocar por primera vez en Uruguay, ahora lo recuerdo. Pero ya no me importaba, aunque hubiera recordado porque estaba ahí o lo que en realidad había ido a hacer, todo ya me parecía inútil, intrascendente, irrelevante.
Caminé y caminé hasta llegar a una distancia en la cual ya no habían personas a mí alrededor. La multitud estaba agrupada a unos cincuenta metros de mí, esperando impacientemente la llegada de los músicos.

Parado allí, estaba yo. Mirando en dirección a la tarima, sin ningún interés en especial por el evento. Había esperado tantos años por este día... pero, después de verla a ella todo lo demás perdió importancia. Me limité a pensar en ese instante en que la vi. A repetir en mi mente aquel momento infinitas veces. Lamentando el hecho de no haber cruzado palabra alguna con ella. Me bastaba con solo verla otra vez, solo una vez más. Solo una vez más para sentir que si en ese momento me hubiera muerto o hubiera tenido que morir, lo hubiera hecho feliz de verla una última vez, de recordar su sonrisa, su rostro, sus ojos.


¿En dónde estás?



Entonces... fue cuando sentí algo en mi espalda. O más bien, ¿en mi nuca? Sentí una extraña calidez, era como si algo se me hubiera pegado atrás, no... más bien un alguien. Dos brazos aparecieron detrás de mi espalda y me abrazaron con fuerza la cintura. Esta calidez, este olor, estas manos... Lo noté enseguida, me di cuenta de quien era al segundo. Sin voltearme lo había adivinado. Todas estas sensaciones... me eran tan familiares. Los recuerdos de un pasado comenzaron a inundar mi mente otra vez. Efectiva e infaliblemente, era ella. Pude darme cuenta sin que ni siquiera tuviese que hablarme, todo me era tan familiar, todas estas sensaciones, esta calidez especial, que solo ella podía darme. No lo había confirmado con mis propios ojos pero sabía que era ella. No la veía pero podía sentirla.
Entonces, ella rompió el silencio con su dulce y suave voz, la única voz que mis oídos querían escuchar por el resto de mi vida.


"No me he olvidado de ti por un solo minuto desde aquél día... ¿Aun me amas?"




F. Velvet

lunes 1 de marzo de 2010

Sueño 2 - Bleu

El día era gris, el cielo estaba totalmente cubierto por nubes, al parecer iba a llover pronto. Pero este día era raro, el ambiente era raro. Como dije, el dia era gris pero al mismo tiempo se mezclaba con el aire, el cual tenía un toque azulado. Todo conservaba su color, pero a su vez, un extraño azul leve casi celeste teñía el ambiente, era vago, pero uno podía notar el tinte azulado que tenían todas las cosas. Incluso el aire, casi que podía verlo... ¿O era una niebla? Parecía estar en una fantasía de color celeste que cada vez se hacía mas densa.

A lo lejos, mientras me aproximaba caminando, no entendía porque mi madre estaba parada en la reja de afuera mirándola sin mover un músculo. Mientras mas me acercaba, pude ver que ella dirigía su mirada a un punto fijo, no miraba toda la reja en si, ¿habrá pasado algo?

El aire celeste se hizo más denso. Como si poco a poco los colores de todas las cosas estuvieran cediendo y mezclándose con el nuevo color invasor.

Comencé a caminar más rápido, y entonces, llegué al portón de madera afuera de mi casa. Mi madre me miró por unos segundos.


- Lo rompieron.


Su voz no era la de siempre, era baja, cansada, gastada. Inclusive su mirada, vacía, como si mirara a través de mi.


- ¿Eh? ¿Qué cosa?


No lograba entender a que se refería. La miré por unos instantes, pero no contestó. Parecía perdida en un mundo ajeno, como si en un trance. Pero aun así, seguía mirando a un punto fijo en la reja.

Entonces, miré hacia donde ella miraba… ¡¿El candado?! ¡¿Roto?!

Apenas dirigí mi mirada lo entendí enseguida, pero a su vez era extraño. Me explico: la reja de madera estaba compuesta por dos puertas, las cuales en el extremo de cada una (el cual vendría a ser el medio de la reja en su totalidad), tenían como unos “ganchos cerrados” ya que estos no llegaban a formar un circulo, pero el espacio que quedaba sin cerrarse era diminuto. En estos dos “ganchos cerrados” sería el lugar en el que siempre esta el candado, trancando la reja, pero, aquí es donde viene lo raro… El candado estaba ahí, y los ganchos también, pero, lo que llamaba la atención era como estaba dispuesto el candado y la manera en la que fue “roto” si así podría llamarlo, porque mas bien parecía haber sido cortado o rebanado. De la curva que se hacía en el candado, (la cual lograba el bloqueo de las puertas si esta estaba cerrada), solo quedaba el principio de cada lado, o sea, de ese metal con forma de curva que tienen todos los candados, en cada “principio de la curva” solo quedaba un poco de metal, el cual estaba perfectamente sin ser tocado, pero en un punto parecía como si le hubieran pasado una navaja y le hubieran hecho una cortada perfecta y sin errores que separó el metal. ¿Con qué clase de arma o herramienta una persona podría hacer algo como esto? El candado estaba trancado, si ahora mismo le pusiera su respectiva llave y la torciera, el pedazo de metal encastrado en un hoyo se caería o saldría volando. O sea que puedo deducir que con “algo” la curva fue cortada, ¿pero qué pudo haber sido usado? Otra cosa que me impactó fue que el candado estaba sostenido entre los dos ganchos. ¡Pero esto es imposible! ¡El candado no podría estar siendo agarrado por los ganchos! ¡El metal no es lo suficientemente largo en ambos lados como para sostenerse de estos! Inclusive el candado no estaba inclinado hacía ningún costado, estaba recto en posición vertical, y si alguien lo viera de frente, realmente daba la idea de que este estaba levitando. El candado iba a caerse en cualquier momento, si algo apenas lo tocaba, el equilibrio perfecto que allí estaba formado se rompería. ¡Inclusive con el más suave de los vientos!

El aire azulado que nos rodeaba, encajaba perfectamente con el increíble equilibrio del candado. Cada vez más, el color del aire se hacía más denso, y junto a este hecho, pareciese como si juntos intentasen convencerme de que esto era una fantasía.

Entonces pensé en aquello que no quería pensar, una sensación de inquietud e inseguridad recorrió mi cuerpo.


¡La casa!


Sin pensarlo, tiré de una de las puertas de la reja, abriéndola y rompiendo el equilibrio del candado. El cual cayó al piso. Corrí hacía la puerta de entrada y la abrí.

Suponiendo el hecho de que mi madre hubiera venido desde fuera de la casa, el hecho de que la puerta estuviese abierta me puso más nervioso. Ya que esta, siempre que no había nadie en la casa, estaba trancada con llave. Pero, por fuera no tenía ningún daño visible para hacerla desistir, era la misma puerta de siempre. ¡¿Le habrán metido algo en la cerradura, y por ende, destrabándola?! Eso era muy difícil, pero aun así, posible. Pensar que ladrones habían entrado a la casa me tenía excesivamente nervioso, debía de comprobar si todo estaba en su lugar.

Entré a la casa, las ventanas estaban cerradas y trancadas, la casa estaba a oscuras. Y el aire estaba algo viciado. La luz del día nublado de afuera iluminó un poco el lugar, pero a su vez la oscuridad estaba siendo invadida por ese “azul”, haciendo un poco más clara la visibilidad.

En la primer habitación, o sea, a la que directamente uno accedía por la puerta de afuera, todo estaba en su lugar. O al menos eso parecía, me encontraba en el living-comedor, y no me detuve a mirar si nada estaba fuera de su lugar o si faltaba algo en detalle. Por el hecho de que, en ese momento, el lugar el cual más me importaba chequear era mi habitación. La casa es chica así que llegué en un segundo. Casi que empujé la puerta de los nervios. Esta se abrió chocando fuertemente contra la pared. En un vistazo, al igual que la habitación anterior, todo parecía estar en su lugar. En mi cuarto todo estaba más oscuro, porque la luz de la puerta de entrada no llegaba a él. Pero el aire azul hacía ceder a la oscuridad, logrando una mezcla de un azul oscuro que dejaba ver algunas cosas con una claridad parcial.

Me quedé un rato observando y aun así nada faltaba. La computadora estaba en su lugar, la cama y todo lo que había dejado encima de ella por última vez, también. Me sentí aliviado ya que ninguna de mis cosas parecía estar faltando, pero aun, necesitaba chequear las otras partes de la casa.

Me di la vuelta para reanudar el chequeo, pero me detuve al notar algo raro. El living-comedor estaba mucho menos iluminado que antes. Entonces miré en dirección a la puerta, la cual aun, permanecía abierta.

La luz del día se hizo débil de repente. Todo estaba un poco más oscuro y el azul se había hecho más denso.


¡¿Qué esta pasando afuera?!


Crucé la habitación corriendo nuevamente. Y al salir, me detuve y miré el cielo, las nubes se habían ennegrecido. A donde fuera que mirara, el cielo parecía una cortina de humo negro.

La luz del día estaba siendo consumida por las nubes negras y el aire azul en conjunto. Los colores de todas las cosas a mi alrededor habían cambiado. Ahora todo era de colores derivados del azul. Desde el más claro hasta el más oscuro.


La fantasía poco a poco cubre al mundo real y ya nada es lo que parecía ser...



F. Velvet