domingo 18 de julio de 2010

Cuerdas

Lo veo en todos lados.

La cuerda esta atada a dos extremos y su destino es quebrarse. Es un hecho evidente e inevitable.

¿Y qué pasa con cada extremo de la cuerda?

¿Qué ocurre con cada trozo de cuerda?

El viento termina llevándoselos hacia un rumbo desconocido separándolos cada vez más y más.

El lazo del pasado es un recuerdo lejano. Aquello que tanto los unía y que los completaba ha sufrido un fallo.

Sus sentimientos… puedo verlos.

Se agrietan.

Se contraen.

Y poco a poco como todo aquello que ya no tiene función… termina pudriéndose.

Es inevitable.

El quiebre los ha dejado ciegos.

No han podido darse cuenta de que podían ligarse de nuevo si realmente lo deseaban. No se dieron cuenta de que podían seguir teniendo contacto.

No tuvieron en cuenta el valor que tuvo ese lazo porque… A fin de cuentas aquello que los unía murió. Y… ¿qué se iba a hacer?

Se acabó, se terminó. No hay forma de volver a lograr lo que era antes.

Pero aun así.


¿Te atreviste a menospreciar el valor de ese pasado lazo?


No lo dudo. Nunca te importó nada y si nunca te importó nada no creo que vaya a importarte ahora.

Pero descuida… No eres la única persona que ha hecho eso.

No te preocupes.

Abre tus ojos.

Mira a tu alrededor y dime que ves...


¿Lo ves? Estamos rodeados de cuerdas rotas y de cuerdas a punto de romperse.


¿Acaso crees que después de roto alguno de los extremos le ha dado importancia al valor del lazo?

¿Acaso crees que los lazos que se romperán serán valorados?

Al fin y al cabo las uniones sirven para traer tristeza y desamparo en un futuro.

Al fin y al cabo todo lo que esta ligado existe para separarse.

Cada cosa en este mundo sigue un ciclo.


Nacer.

Vivir.

Morir.


El problema es que cuando algo muere se olvida fácilmente.

Es fácil.

Si estas, te recuerdan.

Si no estas, te olvidan.


Rodeado de cuerdas y lazos rotos menospreciados... Tu pecado es no valorar la única prueba existente que certifica que ese lazo fue una realidad en el pasado.



F. Velvet

domingo 4 de julio de 2010

Suicidio Comprometido

Silencio punzante y torturador.
Pasos lentos y suaves casi imperceptibles.
Mirada vacía y sin color, perdida entre los límites de la realidad y la fantasía.
Rostro pasivo y sumiso que camufla un egoísmo desesperado.


Ella miró y él esquivó. Ella avanzó y él retrocedió.

- ¿Por qué me evitas? ¿Por qué me rechazas? ¿Qué he hecho?
- Estas loca.
- No.
- Vete.
- No.
- Déjame solo.
- Nunca.
- ¿Por qué sigues haciendo esto?
-
- Me voy.
- ¡No!
- Adiós.
- No me dejes sola.


No debiste haber movido.

No debiste haber visto.

No debiste haber sentido.

- ¿Por… qué…?
- Porque te amo.
- ¡Aléjate!
- No.

Uno
Dos
Tres
Cuatro
Cinco
Seis

Ahora no respira.

Seis
Cinco
Cuatro
Tre…

No puedes volver atrás.

¿Siete?

No es necesario.



Una luz se asomó y la descubrió.
Él estar acostumbrada a la oscuridad la encegueció.
Una silueta negra habló.

- ¡¿Qué haces?
- Errores.
- ¡Detente!
- Mi vida es un error. Yo soy un error.
- ¡Espera! ¡Suelta eso!
- Hay errores que no se borran, pero puedo borrar este.


Siete

Ocho



N… nueve…



D… di… die…z



O… o… on… ce…



Do…





…ce


Laguna brillante de rojo color. Demostración de mi profundo arrepentimiento. Extiéndete formando un círculo. Extiéndete y únenos. Extiéndete y cúbrenos. Extiéndete y construye nuestra cuna.
Tu prisión rutinaria ha terminado, ahora puedes ser libre.
Se libre. Ya no eres parte de mí.

Abandóname para poder independizarme de las cadenas vitales.


Silencio tranquilizante y acogedor.
Pasos fantásticamente rápidos y realísticamente imperceptibles.
Mirada vacía y sin color, perdida entre los límites de la vida y la muerte.
Rostro pasivo y sumiso que camufla profundo arrepentimiento.










F. Velvet