viernes 15 de octubre de 2010

"Te lo diré en pocas palabras. Tú eres como todos los hombres y yo no soy como todas las mujeres. Y si hay aquí algún reproche es contra mi misma naturaleza que lo dirijo. ¿Qué aman ustedes de la mujer? La trivialidad con sus monerías, el concepto pueril, su cabecita loca. Su aparente fragilidad. No me perdonarías nunca el tener que compartir conmigo el mismo plano de la vida. Me hubieses amado si hubiese sido hueca como las muñecas. Lo que aman ustedes de la mujer es su cuerpo y su eterna pasividad. Ignoro que grado de legitimidad habrá en todo esto ni quiero saberlo. Solo deseo destacar el motivo mezquino de esta pobre aventura. Porque yo te quiero como eres, a pesar de tu egoísmo y de tu carácter impositivo. Porque si me dijeras: no hables, no hablaría; porque si me dijeras: no pienses, no pensaría. Estaba resuelta al sacrificio de mi pobre ser por ti, a convertirme en tu segundon sumiso, en la obediente compañera del Dueño y Señor. Pero tuviste miedo, sí, confiésalo. Miedo de que la mirada del esclavo te descubriese en la soledad, en el instante del recogimiento, cuando nos mostramos como somos; miedo de que el esclavo pesara tus pensamientos; miedo de que distinguiese las joyas malas de las joyas buenas. Este es el germen que mató tu amor. Puedes irte y en paz."
 

"El pecado de Alejandra Leonard" - José Pedro Bellán
F. Velvet

lunes 11 de octubre de 2010

Soledad Terminal

¿En dónde estoy?

¿Qué es este lugar?

No me gusta estar aquí, quiero salir de aquí.

Intento...
Intento pero no puedo.
Mis esfuerzos son inutiles, yo no puedo sacarme.

Ya se que hacer. Pediré ayuda desde el exterior, se que me sacaran de aquí si lo pido. Se que lo harán, porque ellos me quieren, porque les importo.

¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!
¡Sáquenme de aquí! ¡Quiero salir de aquí!

De repente la luz irrumpió en la oscuridad en forma de una soga. ¡Mi salvación había llegado!
Me sujeté a ella y comencé a trepar. Pero...

Subir se me hacía cada vez más díficil.

Debo llegar... Debo llegar... Aunque cueste, se que llegaré. Solo necesito...

Paciencia

Aún en las tinieblas, sentí que de repente desde arriba habían soltado la soga. Y... por consiguiente... me caí.
Me caí y terminé en el fondo, otra vez. Pude sentir el dolor de esa caída, el dolor de mi espalda chocando contra la dureza del suelo.

Ese dolor me dejó una marca, una que nunca se iría

Mis intentos fallidos...
Este moretón...
Ahora mismo me doy cuenta de la verdad. Estoy comenzando a entender.

No hay manera de salir de aquí
No puedo sacarme
Y nadie puede sacarme


Solo quedas tú, pero... no creo que puedas tampoco. Desistirías como el resto lo hizo, me abandonarías y te hartarías. Todos prefieren quererme desde lejos, no es necesario salir de aquí, puedo lidiar con esto. Sí... se que puedo, es muy fácil, pronto estaré bien, no es nada, no te preocupes, estaré siempre para ti, te tendré paciencia, puedes contar conmigo, no puedo verte así, haré lo posible por ayudarte, no eres una carga, eres muy importante, no te dejaré solo.

SIEMPRE

Cada día que pasa mientras estoy metido en esta pesadilla de la que no puedo despertar siento que pierdo un poco de mi esperanza. Cada día, un poco de mi esperanza se desprende, se cae y se desvanece.

Llego a la conclusión de que todo es inútil


Ustedes no pueden salvarme
Nadie puede salvarme
Ni siquiera tú puedes

Me moriré solo, aquí en la oscuridad.
Desde aquí los ayudaré, los apoyaré y los haré felices, porque se lo merecen. Los veré prosperar. Los veré alcanzar sus sueños y sus metas y me alegraré por ustedes.
Aquí abajo.

No quisiera interrumpirlos, no quisiera hacerlos sentir mal, no quisiera ser una carga. Por favor, pasen de mí, puedo ocuparme de este problema. No es nada. En serio. Sigan. Suerte con todo, saben que cuentan conmigo, saben que siempre estaré para ustedes. No no, no tengan miedo, nunca los voy a abandonar.

Nunca soltaré la cuerda mientras la están subiendo.

Pueden tardar una eternidad, su felicidad es mi recompensa.

No soportaría verlos tristes, aunque a veces sea inevitable. Pero prometo hacerlo TODO para ver sus sonrisas, su felicidad es la mía.

Pero...

Es una lástima...

No estarán riéndose cuando este muerto.

 F. Velvet