Singingbox: dai - Moon
“Se murió. Se murió. Se murió. No la puedo encontrar, ¿en dónde está? Esto no puede estar pasando... ¿REALMENTE se murió?”
“Se murió. Se murió. Se murió. No la puedo encontrar, ¿en dónde está? Esto no puede estar pasando... ¿REALMENTE se murió?”
“No lo merecía, ¿por qué pasó? ¿Por qué tuvo que pasar? Yo no quería esto. Yo no pensaba que esto iba a pasar. Con lo que hice... con lo que hice yo... yo pretendía... no es lo que pretendía”
En un completo estado de desesperación, empezó a buscar a su alrededor, frenéticamente, como si hubiera perdido algo indispensable.
Es que... en efecto, lo era.
- ¿Ya no está...?
Permaneció quieto en su lugar. Mirando al cielo. Su rostro, agónico, se iba contorsionando cada vez más.
Las lágrimas no pudieron ser retenidas.
- Es mi culpa.
Él se quedó parado, allí, mirándo hacia el cielo. Se sentía solo, aunque no lo estaba. Tenía a alguien a su lado.
- Se que si yo no hubiera hecho eso... ella aún... ella aún viviría...
La persona que se encontraba a su lado solo se limitaba a mirarlo. A pesar de no decir una palabra su posición no era indiferente, lo único que pasaba es que esta persona tenía miedo. Miedo de cometer un error, miedo de proceder de la manera equivocada, miedo de empeorar las cosas.
Así que se quedó allí, callada, mirándolo sufrir. Quería ayudarlo pero no sabía como.
Finalmente, él cayó de rodillas al suelo con el rostro cubierto de lágrimas, dándole la espalda a la persona que estaba con él. Seguramente lo hacía porque no quería que su rostro se dejase ver, aunque ya era tarde para ocultar cualquier sentimiento que demostrara su debilidad en ese momento.
No, él no era débil, solo... solo había sido fuerte por mucho tiempo.
La persona que se encontraba a su lado tembló, titubeante, aún no sabía como reaccionar. ¿Debía abrazarlo? ¿Debía reconfortarlo? ¿Debía dejarlo tranquilo?
"No sé... no sé que hacer. No entiendo lo que esta pasando. Yo... yo estoy aquí, pero aún así...
¿Por qué no puedo?"
- Ya no volverá. Se ha ido, para siempre... La única persona en este mundo que logró hacerme completamente feliz, ya no está, desapareció, ha muerto. Se la llevó... se la llevó... - hubo una pausa -. No, no se la llevó nadie, yo la maté. La maté con mis quejas, con mis demandas, con mi indiferencia, con mi frialdad, con mi exigencia... Daría todo para que ella volviera ahora mismo. Aquellos defectos por los que una vez recuerdo haberme quejado, daría todo por recuperarlos, los aceptaría sin quejas, todo, todo lo que sea necesario para hacerla volver.
NO DEBÍA MORIR.
- Yo... - se atrevió ella - yo... estoy aquí.
De repente, el llanto y el lamento se detuvo en seco. Lentamente, él se dio media vuelta.
- Yo no he muerto - dijo ella, ahora con más firmeza -. Estoy aquí, yo... yo...
La miró, la miró fijamente...
...pero no la vio. Su mirada era como la de un ciego, miraba sin ver.
- Tú no eres ella. Ella ha muerto. Tú... tú solo eres los restos de lo que ella una vez fue, no eres ella. No importa si tienes su cara y su cuerpo, su alma fue destrozada y no hay vuelta atrás - hubo una pausa, él se paró, se acercó y la miró fijamente a los ojos -. Se que no volverás.
Y es por eso que no puedo amarte.


4 Mentiras:
siempre me voy a preguntar de donde sacas esas ideas?
Siempre resultan ser buenas, besote!
De la vida... cualquier acontecimiento por más insignificante que sea puede encender mi inspiración. Para este tipo de cosas me pasa siempre así.
Gracias por comentar c:
Cute
Yo también me pregunto de adonde sacas esa ideas, que cada vez que te leo es como un antes y un después, que me paro en seco y me pongo a pensar en lo que escribiste y de ahí saco todo un hilo de pensamientos, no siempre buenos.
Excelente Velvet, como siempre.
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