jueves 18 de agosto de 2011

La Niña

La curiosa niña que vagaba por aquel remoto pueblo de campesinos era ignorada constantemente. No se la escuchaba. No se le prestaba atención alguna. La niña era un ente. La niña no existía. La niña era un fantasma. Inaudible ante los oídos de los indiferentes.

Una noche, la niña vio caer una luz del cielo. La pálida luz que viajaba por los cielos se estrelló contra la colina que rozaba los pies de la Luna. La niña hizo ruido, primero un murmullo, luego una exclamación. ¿A quien le hablaba? ¿Acaso estaba intentando llamar la atención? Inutil sería realizar esa acción.
Seguro se hablaba a si misma, se tranquilizaba, aunque a veces ella temía, temía que al igual que el resto de las personas ella misma también dejara de escucharse.

"¡No quiero perderme!", exclamó.

Corrió y corrió. Sabía a donde ir. La mágica luz del cielo que había aterrizado cerca... ¿podría acaso encontrar a alguien que quisiera escucharla? Salvarse de caer en la indiferencia hacia ella misma, "¿qué haré el día que no me escuche? Algo me dice que no me queda mucho tiempo."

Con gran esfuerzo subió la escarpada colina en dirección a los pies de la luna. A medida que se acercaba la niña pudo divisar con mayor claridad, una cúpula de luz blanca brillaba en el punto más alto de la elevación.
Un poco más, solo un poco más.

Casi frente a la luna, la niña sentía que podía tocarla con sus pequeños dedos, pero rápidamente volvió a concentrar su atención hacia la cúpula. Extendió su mano, se encontraba a solo unos centímetros de ella, lenta, pero segura de entablecer contacto, la niña se acercaba.

"Hablame."

Los dedos se encontraban a un par de centímetros de la luminosa pared curva.


"¡Hablame!"

Puede ver a través de la pared de la cúpula. Darse cuenta de la verdad. Encontrar una razón. ¿Pero puede hallar una solución?

"¡HABLAME!"

"¿Quieres ver el final de esto?"

"Tú sabes... tú sabes que quiero hacerlo."

Los dedos. La mano. El brazo. El pecho. La cara. Las piernas. El cuerpo entero. La cúpula había absorbido a la niña completamente.

"A veces... a veces no puedo escucharte cuando hablas..."

"..."

"No quiero perderte de vista. No quiero que desaparezcas. No quiero ignorarte."


"...Pero estamos juntas."

"Esa voz... esa voz..."

"¡ESTAMOS JUNTAS!"

"Esta es... es la voz más débil que he escuchado..."

El cielo estalló. La luz se apoderó de la noche. Un destello que tardó varios segundos en desaparecer.
En la colina más alta que roza los pies de la luna yacía una niña.

La niña que no pudo escucharse a si misma nunca más. La niña que perdió la voz. La niña que se abandonó y no pudo encontrarse. La niña que ya no sabía quien era.

3 Mentiras:

S. Fletcher dijo...

TA si querés no aceptes este comentario osea para postearlo en tu blog porque puede quedar re deforme XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD pero en cuanto vi la palabra 'campesinos' en esta entrada piré colores el resto de la historia IASKFJHSDJFH ESPERO QUE SEPAS PERDONAR MI FALTA DE CORDURA. Es que se me rompieron los tiradores D: (?) tatata.

El relato me encantó D: ♥ me gusta el amplio lenguaje que usas para expresarte asfsdhg
continue :3

Virgi dijo...

Buena historia chibi Velvel >w<
Aunque siento pena por esa niña... Creo que muchos de tus one-shots tienen algún significado oculto (?)
Me da la impresión de que muchas de tus historias son tristes nee.
Llevaba mucho tiempo sin comentarte el blog. Si me animo subiré un one-shot que escribí hace un par de semanas xD
Saludos chibi owo

F. Velvet dijo...

La mayoría de las cosas que escribo son tristes porque me inspira el estado de tristeza (sí, se que suena horrible, pero es así XD). Además, me encanta todo lo que sea trágico.

Y puedo asegurarte Vir, que cada uno de estos escritos lleva un mensaje muy importante consigo. De todos modos, no es necesario descubrirlo ~