El estado de felicidad que parecía que duraría de manera perpetua era como un sueño hecho realidad. La vida nunca había estado más iluminada, las cosas nunca habían sido tan hermosas. Se sentía como alcanzar la perfección en la tierra.
Reinaba una estabilidad que producía sentimientos placenteros de esperanza y felicidad, nada podía arruinarlo, absolutamente nada.
Enfrascado en cultivar mi felicidad no noté que alguien estaba cerca. Se trataba de una mujer.
Me volteé y la miré, aún esbozando una sonrisa en mi rostro.
- ¿Sí?
La mujer no contestó. Se limitaba a mirarme fijamente, como si intentara desentrañar algo. Su expresión era cálida, tenía la cabeza levemente inclinada hacia un costado, su boca formaba una pequeña sonrisa y sus ojos derrochaban una mezcla de ternura y reflexión.
Mis manos temblaron. Mi corazón empezó a later más fuerte. Mi rostro se tiñó de rojo. Por unos segundos evité su mirada.
Volví a negar.
La mujer no dijo nada más y yo seguí haciendo mis cosas. La ignoré por completo.
Se quedó allí por un tiempo y luego se fue, sin emitir palabra alguna.
Una vez lejos de mí, miré hacia atrás y vi como la imagen de su cuerpo se iba perdiendo a la distancia.
Entonces, cuando estuve completamente seguro de que nadie podría sentir mis pensamientos no pude evitar preguntarme...
¿Cómo lo supo?
Reinaba una estabilidad que producía sentimientos placenteros de esperanza y felicidad, nada podía arruinarlo, absolutamente nada.
Enfrascado en cultivar mi felicidad no noté que alguien estaba cerca. Se trataba de una mujer.
Me volteé y la miré, aún esbozando una sonrisa en mi rostro.
- ¿Sí?
La mujer no contestó. Se limitaba a mirarme fijamente, como si intentara desentrañar algo. Su expresión era cálida, tenía la cabeza levemente inclinada hacia un costado, su boca formaba una pequeña sonrisa y sus ojos derrochaban una mezcla de ternura y reflexión.
- ¿Estás enamorado?
- ...No.
Mis manos temblaron. Mi corazón empezó a later más fuerte. Mi rostro se tiñó de rojo. Por unos segundos evité su mirada.
Volví a negar.
La mujer no dijo nada más y yo seguí haciendo mis cosas. La ignoré por completo.
Se quedó allí por un tiempo y luego se fue, sin emitir palabra alguna.
Una vez lejos de mí, miré hacia atrás y vi como la imagen de su cuerpo se iba perdiendo a la distancia.
Entonces, cuando estuve completamente seguro de que nadie podría sentir mis pensamientos no pude evitar preguntarme...
¿Cómo lo supo?


2 Mentiras:
Excelente.
Perfecto.
Sí, me he dignado a comentar.
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