Lo único que entraba por mis oídos era el sonido de la canción que estaba escuchando con mis auriculares, aunque, creo que lejos, muy lejos, podía escuchar vagamente una conversación.
No me importaba.
Lo único que podía ver eran las gotas de lluvia que caían por el vidrio y como el mundo se movía y de repente se quedaba quieto, repetidas veces.
Se movía y se detenía.
Repetidas veces.
Las gotas se quedaron quietas, ya no se deslizaban por el vidrio. Como si de repente hubieran sido pegadas y hasta quizá, congeladas.
Ah, dejó de llover.
No me había dado cuenta.
A decir verdad, no me había dado cuenta de muchas cosas... creo que incluso había dejado de escuchar hasta la canción, como si el mundo hubiera entrado en mutis por unos instantes.
De repente, lo sentí.
Sin razón alguna, estaba sonriendo.
¿Por qué estoy sonriendo?
No lo entendía. No encontraba ninguna razón. Pero se que lo sentía y que era verdadero.
Luego de unos segundos mi expresión se volvió neutra de nuevo y en ese instante...
...estoy seguro de que intenté sonreir de nuevo.
lunes 23 de mayo de 2011
miércoles 11 de mayo de 2011
domingo 8 de mayo de 2011
La muerte de Luna
Singingbox: dai - Moon
“Se murió. Se murió. Se murió. No la puedo encontrar, ¿en dónde está? Esto no puede estar pasando... ¿REALMENTE se murió?”
“Se murió. Se murió. Se murió. No la puedo encontrar, ¿en dónde está? Esto no puede estar pasando... ¿REALMENTE se murió?”
“No lo merecía, ¿por qué pasó? ¿Por qué tuvo que pasar? Yo no quería esto. Yo no pensaba que esto iba a pasar. Con lo que hice... con lo que hice yo... yo pretendía... no es lo que pretendía”
En un completo estado de desesperación, empezó a buscar a su alrededor, frenéticamente, como si hubiera perdido algo indispensable.
Es que... en efecto, lo era.
- ¿Ya no está...?
Permaneció quieto en su lugar. Mirando al cielo. Su rostro, agónico, se iba contorsionando cada vez más.
Las lágrimas no pudieron ser retenidas.
- Es mi culpa.
Él se quedó parado, allí, mirándo hacia el cielo. Se sentía solo, aunque no lo estaba. Tenía a alguien a su lado.
- Se que si yo no hubiera hecho eso... ella aún... ella aún viviría...
La persona que se encontraba a su lado solo se limitaba a mirarlo. A pesar de no decir una palabra su posición no era indiferente, lo único que pasaba es que esta persona tenía miedo. Miedo de cometer un error, miedo de proceder de la manera equivocada, miedo de empeorar las cosas.
Así que se quedó allí, callada, mirándolo sufrir. Quería ayudarlo pero no sabía como.
Finalmente, él cayó de rodillas al suelo con el rostro cubierto de lágrimas, dándole la espalda a la persona que estaba con él. Seguramente lo hacía porque no quería que su rostro se dejase ver, aunque ya era tarde para ocultar cualquier sentimiento que demostrara su debilidad en ese momento.
No, él no era débil, solo... solo había sido fuerte por mucho tiempo.
La persona que se encontraba a su lado tembló, titubeante, aún no sabía como reaccionar. ¿Debía abrazarlo? ¿Debía reconfortarlo? ¿Debía dejarlo tranquilo?
"No sé... no sé que hacer. No entiendo lo que esta pasando. Yo... yo estoy aquí, pero aún así...
¿Por qué no puedo?"
- Ya no volverá. Se ha ido, para siempre... La única persona en este mundo que logró hacerme completamente feliz, ya no está, desapareció, ha muerto. Se la llevó... se la llevó... - hubo una pausa -. No, no se la llevó nadie, yo la maté. La maté con mis quejas, con mis demandas, con mi indiferencia, con mi frialdad, con mi exigencia... Daría todo para que ella volviera ahora mismo. Aquellos defectos por los que una vez recuerdo haberme quejado, daría todo por recuperarlos, los aceptaría sin quejas, todo, todo lo que sea necesario para hacerla volver.
NO DEBÍA MORIR.
- Yo... - se atrevió ella - yo... estoy aquí.
De repente, el llanto y el lamento se detuvo en seco. Lentamente, él se dio media vuelta.
- Yo no he muerto - dijo ella, ahora con más firmeza -. Estoy aquí, yo... yo...
La miró, la miró fijamente...
...pero no la vio. Su mirada era como la de un ciego, miraba sin ver.
- Tú no eres ella. Ella ha muerto. Tú... tú solo eres los restos de lo que ella una vez fue, no eres ella. No importa si tienes su cara y su cuerpo, su alma fue destrozada y no hay vuelta atrás - hubo una pausa, él se paró, se acercó y la miró fijamente a los ojos -. Se que no volverás.
Y es por eso que no puedo amarte.
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jueves 5 de mayo de 2011
Flashback
Y entonces después de haber sido víctima de lo que quizás pudo haber sido una inconsciencia que posiblemente yo había exagerado... Los ví.
Los ví, los sentí, los oí.
No habíamos dicho una palabra, el único sonido que se escuchaba era el de sus voces.
La sensación de contraste fue tan grande que llegó hasta el punto de la oposición, en todos los aspectos: iban en dirección opuesta hacia la nuestra, en la vereda opuesta, con la actitud opuesta.
Sí, definitivamente eramos como el blanco y el negro.
Ellos ignoraban nuestra existencia. Se encontraban inmersos en una conversación que parecía divertida y dinámica, ambos se veían muy felices.
A medida que caminabamos traté de seguirlos con la mirada, pero en un punto los perdí. Nos encontrabamos muy lejos, demasiado lejos, tanto que ellos eran como puntos negros en la distancia. No me había dado cuenta de que habíamos caminado tanto, nos habíamos alejado demasiado, de todos modos... ¿a dónde ibamos?
Miré hacia adelante, el camino no parecía tener final, ¿reamente quiero seguir?
Pero no dependía unicamente de mi decisión, así que seguimos caminando, ¿acaso iríamos a un mundo nuevo?
Ya los perdí de vista.
Después de un parpadeo, me detuve a mirar realmente a mi alrededor: todo era gris, monótono y desmotivante. Sentí que me metía de lleno en un cliché, una eterna repetición.
Yo no quiero estar aquí.
Pero ya era demasiado tarde, no había vuelta atrás.
Me hubiera gustado haber podido hablar con ellos, o quizás que nos hubieran visto... pero no podían.
¿Por qué?
Nosotros podemos ver el pasado, pero ellos no pueden ver el futuro.
Los ví, los sentí, los oí.
No habíamos dicho una palabra, el único sonido que se escuchaba era el de sus voces.
La sensación de contraste fue tan grande que llegó hasta el punto de la oposición, en todos los aspectos: iban en dirección opuesta hacia la nuestra, en la vereda opuesta, con la actitud opuesta.
Sí, definitivamente eramos como el blanco y el negro.
Ellos ignoraban nuestra existencia. Se encontraban inmersos en una conversación que parecía divertida y dinámica, ambos se veían muy felices.
A medida que caminabamos traté de seguirlos con la mirada, pero en un punto los perdí. Nos encontrabamos muy lejos, demasiado lejos, tanto que ellos eran como puntos negros en la distancia. No me había dado cuenta de que habíamos caminado tanto, nos habíamos alejado demasiado, de todos modos... ¿a dónde ibamos?
Miré hacia adelante, el camino no parecía tener final, ¿reamente quiero seguir?
Pero no dependía unicamente de mi decisión, así que seguimos caminando, ¿acaso iríamos a un mundo nuevo?
Ya los perdí de vista.
Después de un parpadeo, me detuve a mirar realmente a mi alrededor: todo era gris, monótono y desmotivante. Sentí que me metía de lleno en un cliché, una eterna repetición.
Yo no quiero estar aquí.
Pero ya era demasiado tarde, no había vuelta atrás.
Me hubiera gustado haber podido hablar con ellos, o quizás que nos hubieran visto... pero no podían.
¿Por qué?
Nosotros podemos ver el pasado, pero ellos no pueden ver el futuro.
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lunes 2 de mayo de 2011
Belleza
¿Qué es la belleza para ti?
Tú... tú admiras a aquellos cuya belleza llega a puntos inalcanzables, donde los defectos no pueden ser encontrados, donde todo es hermoso y sin fallas. Admiras aquello que parece extraído de otro mundo, aquello que te hace estremecerte de la emoción al mirarlo, aquello que hace que tus ojos se paralicen en esa imagen y no puedas mirar a nadie más. Esa belleza te controla.
Pero no, yo no puedo permitir que eso pase. No puedo permitir que admires la belleza de otra persona y la pongas en un plano superior a cualquier cosa de este mundo. No puedo permitir que tu cuerpo se vea controlado por la imagen de otro.
No puedo permitir que mires a una persona que no sea yo.
Es por eso que estoy dispuesto a darlo todo por alcanzar tu ideal de belleza, estoy dispuesto a sacrificar cualquier cosa para obtener tu eterna atención. Necesito que me mires, que me desees, que quieras tenerme.
Necesito ser el foco de tu atención. Que tu mundo gire alrededor de mi, que cuando me veas no puedas pensar en otra cosa.
Necesito alcanzar la belleza que tanto anhelas.
No... no sería suficiente...
Necesito superar la belleza que tanto admiras, reinventarme como un ser tan hermoso y perfecto que ni siquiera te lo podrías haber imaginado. Algo que supere a aquello a lo que crees que no es de este mundo.
Mi belleza será tan insuperable e inimaginable que, al fin y al cabo, podré captar tu atención...
...para siempre.
Presa de mi imagen por toda la eternidad. Donde solo me mirarás y me admirarás. Y no habrá otro ser en tu vida, porque no podrás mirar a nadie más, porque yo seré todo para ti y tu serás todo para mí.
No harás más nada que mirarme, desearme y al fin tenerme. Superaré a lo inalcanzable y me haré alcanzable solo para ti, para hacernos felices a ambos.
Tú... tú admiras a aquellos cuya belleza llega a puntos inalcanzables, donde los defectos no pueden ser encontrados, donde todo es hermoso y sin fallas. Admiras aquello que parece extraído de otro mundo, aquello que te hace estremecerte de la emoción al mirarlo, aquello que hace que tus ojos se paralicen en esa imagen y no puedas mirar a nadie más. Esa belleza te controla.
Pero no, yo no puedo permitir que eso pase. No puedo permitir que admires la belleza de otra persona y la pongas en un plano superior a cualquier cosa de este mundo. No puedo permitir que tu cuerpo se vea controlado por la imagen de otro.
No puedo permitir que mires a una persona que no sea yo.
Es por eso que estoy dispuesto a darlo todo por alcanzar tu ideal de belleza, estoy dispuesto a sacrificar cualquier cosa para obtener tu eterna atención. Necesito que me mires, que me desees, que quieras tenerme.
Necesito ser el foco de tu atención. Que tu mundo gire alrededor de mi, que cuando me veas no puedas pensar en otra cosa.
Necesito alcanzar la belleza que tanto anhelas.
No... no sería suficiente...
Necesito superar la belleza que tanto admiras, reinventarme como un ser tan hermoso y perfecto que ni siquiera te lo podrías haber imaginado. Algo que supere a aquello a lo que crees que no es de este mundo.
Mi belleza será tan insuperable e inimaginable que, al fin y al cabo, podré captar tu atención...
...para siempre.
Presa de mi imagen por toda la eternidad. Donde solo me mirarás y me admirarás. Y no habrá otro ser en tu vida, porque no podrás mirar a nadie más, porque yo seré todo para ti y tu serás todo para mí.
No harás más nada que mirarme, desearme y al fin tenerme. Superaré a lo inalcanzable y me haré alcanzable solo para ti, para hacernos felices a ambos.
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